Las opciones de tratamiento contra la gripe siguen siendo limitadas, y un desafío constante en la atención clínica es que la mayoría de los antivirales existentes deben administrarse en los primeros uno o dos días de la infección para que sean eficaces. Para cuando la mayoría de los pacientes acuden al médico, ese margen de tiempo ya ha pasado. Un nuevo estudio de investigadores de Penn State, publicado en la revista Respiratory Research, identifica una proteína llamada GM-CSF como un posible tratamiento contra la gripe que podría funcionar incluso después de que la infección ya se haya establecido, lo que ofrece un margen terapéutico significativamente más amplio que las opciones disponibles actualmente.
Qué es el GM-CSF y cómo se relaciona con el tratamiento de la gripe
El GM-CSF es una citocina, un tipo de molécula de señalización que alerta a otras células de la presencia de una infección o de daño tisular. Si bien la influenza y otros virus desencadenan respuestas de citocinas, la influenza se asocia particularmente con un aumento repentino de una citocina llamada interferón de tipo II, la cual provoca altos niveles de inflamación pulmonar y se cree que es una de las razones clave por las que la influenza puede ser más grave que otros virus respiratorios, como el rinovirus o el virus respiratorio sincitial.
Investigaciones anteriores habían sugerido que los ratones que nacían con niveles naturalmente elevados de GM-CSF estaban protegidos contra la gripe, pero esos estudios no analizaron si la administración de GM-CSF una vez que la infección ya se había iniciado podía producir el mismo efecto protector. Esa distinción es clínicamente fundamental para cualquier enfoque viable de tratamiento de la gripe, ya que los pacientes no acuden a recibir atención antes de que comiencen los síntomas.
Cómo se llevó a cabo el estudio sobre el tratamiento de la gripe
Para simular un escenario real de tratamiento de la gripe, el equipo de Penn State utilizó ratones modificados genéticamente con un gen especial que les permite producir GM-CSF en los pulmones cuando se les administra el antibiótico doxiciclina. Un aspecto crucial fue que los investigadores esperaron tres días después de infectar a los ratones con la gripe antes de administrarles doxiciclina y activar la producción de GM-CSF. Este retraso fue intencional, con el fin de reproducir el patrón típico de la enfermedad en humanos, en el que los pacientes no acuden al médico el primer día de la aparición de los síntomas.
A los 13 días de la infección, el 90 % de los ratones que habían recibido GM-CSF seguían vivos, en comparación con el 50 % de los que no lo habían recibido. Los ratones tratados con GM-CSF también mostraron una mejor función pulmonar general a lo largo de todo el período de estudio.
¿Por qué el GM-CSF reduce la inflamación pulmonar durante la gripe?
Uno de los hallazgos más contrarios a lo que cabría esperar del estudio fue que el GM-CSF, una citocina que suele asociarse con la promoción de la inflamación, en realidad suprimía la respuesta inflamatoria durante la infección por influenza. Mediante la secuenciación del ARN para analizar la actividad génica de los macrófagos en los pulmones, los investigadores descubrieron que el GM-CSF inhibía la respuesta al interferón de tipo II, la citocina responsable de la inflamación pulmonar más grave que se observa en los pacientes con influenza.
El investigador principal, E. Scott Halstead, profesor adjunto de pediatría en la Facultad de Medicina de Penn State, señaló que el mecanismo que subyace a esta supresión aún no se comprende del todo y será objeto de futuras investigaciones. Lo que sí queda claro a partir de los datos es que el GM-CSF redujo la cascada inflamatoria que hace que la gripe sea peligrosa, incluso cuando se administró varios días después del inicio de la infección.
El camino hacia los ensayos clínicos para este tratamiento contra la gripe
El amplio margen terapéutico que ofrece el GM-CSF es una de sus ventajas más significativas con respecto a los tratamientos actuales contra la gripe. Los antivirales como el Tamiflu resultan en gran medida ineficaces una vez transcurridos los primeros uno o dos días de la infección. Según los datos obtenidos en ratones, el GM-CSF sigue aportando beneficios varios días después del inicio de la enfermedad, lo que se ajusta mucho más a la realidad de cómo se presentan los pacientes en el ámbito clínico.
Halstead informó que está colaborando con la FDA para obtener la autorización necesaria para iniciar un ensayo clínico en el que se evalúe el GM-CSF como tratamiento contra la gripe en personas con neumonía viral. Si los beneficios observados en ratones se trasladan a los seres humanos, este enfoque podría suponer una aportación significativa al panorama terapéutico de la gripe para aquellos pacientes que ya no son candidatos para recibir el tratamiento antiviral estándar.
Para obtener más información sobre la investigación en enfermedades infecciosas, visite el Blog de FOMAT. FOMAT lleva a cabo ensayos clínicos sobre enfermedades infecciosas en centros de todo Estados Unidos. Para obtener más información sobre los estudios en curso, visite Página de estudios con pacientes de FOMAT.
Para consultar el texto completo, véase el artículo original en Noticias de Penn State.


