El microbioma intestinal en la enfermedad de Crohn: lo que revela la investigación metagenómica
Las investigaciones sobre el microbioma intestinal en la enfermedad de Crohn están ayudando a los científicos a comprender cómo la composición bacteriana influye en el desarrollo y la progresión de esta debilitante afección inflamatoria. Un estudio publicado en BMC Genomics analiza el metagenoma intestinal de pacientes con enfermedad de Crohn, esclareciendo cómo influye en la composición taxonómica y funcional de la microbiota intestinal.
Entre los cambios más comunes observados en el microbioma intestinal de la enfermedad de Crohn se encuentran una disminución de la diversidad de microbios beneficiosos y un aumento de la abundancia de Escherichia coli y otras especies asociadas a la inflamación. Estos resultados pueden ayudar a comprender mejor las causas y la evolución de la enfermedad, así como a optimizar los enfoques terapéuticos.
¿Qué es la enfermedad de Crohn?
La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal grave muy frecuente en los países desarrollados. Entre sus posibles factores causales se encuentran la predisposición genética, el entorno y el estilo de vida de los pacientes. La enfermedad está relacionada con una reacción anómala del sistema inmunitario frente a las propias bacterias intestinales de la persona, una afección conocida como disbiosis intestinal.
El microbioma intestinal en la enfermedad de Crohn se ha convertido en un tema central de investigación, ya que el estudio del papel que desempeñan las bacterias en el proceso patológico abre el camino hacia diagnósticos y tratamientos más eficaces.
¿Qué es el análisis metagenómico?
Uno de los enfoques más prometedores para estudiar el microbioma intestinal de la enfermedad de Crohn es el análisis metagenómico, es decir, la secuenciación del material genético total de una comunidad microbiana. Un equipo de investigación formado por científicos de la Universidad ITMO y especialistas del Centro Federal de Investigación y Clínica de Medicina Físico-Química, en colaboración con médicos de varios centros hospitalarios, investigó el metagenoma intestinal de pacientes con enfermedad de Crohn.
Los investigadores descubrieron que la composición de la microbiota en pacientes con enfermedad de Crohn es significativamente diferente a la de los sujetos sanos. A medida que disminuye la proporción de microbios normales, comienzan a predominar especies patógenas que no son habituales en personas sanas, un patrón que se observa de manera sistemática en el microbioma intestinal de la enfermedad de Crohn en múltiples poblaciones de pacientes.
La Escherichia coli y el microbioma intestinal en la enfermedad de Crohn
Aunque el tipo de disbiosis variaba de un paciente a otro, en la mayoría de los casos se observó un aumento de varias veces en la abundancia de Escherichia coli. Los científicos se propusieron identificar los genes específicos que distinguen a los subtipos de Escherichia coli que habitan en el intestino de los pacientes con enfermedad de Crohn de la Escherichia coli común que se encuentra en personas sanas.
La comparación realizada con la población rusa reveló que no existían diferencias generales, lo cual fue un hallazgo inesperado. Estas observaciones se confirmaron durante el análisis de conjuntos de datos de dominio público procedentes de sujetos sanos y pacientes con enfermedad de Crohn de todo el mundo.
Alexander Tyakht, investigador asociado de la Universidad ITMO, señaló que el contenido genético de la Escherichia coli asociada a la enfermedad de Crohn varía considerablemente, a pesar de la creencia generalizada de que solo intervienen algunas cepas específicas. Los resultados respaldan la idea de que la enfermedad de Crohn es un síndrome, es decir, una enfermedad en la que manifestaciones similares en múltiples casos son causadas por factores distintos en cada caso individual.
Varias cepas y el microbioma intestinal en la enfermedad de Crohn
La investigación reveló que varias cepas de Escherichia coli pueden coexistir en el intestino humano. Dado que las cepas con genomas diferentes pueden desempeñar funciones ecológicas muy distintas, los mismos esquemas de tratamiento pueden tener efectos muy diferentes en las distintas cepas.
Este descubrimiento brinda la oportunidad de mejorar el equilibrio de la microbiota intestinal de los pacientes con enfermedad de Crohn, mientras que el análisis personalizado del genotipo bacteriano permite seleccionar los medicamentos, los probióticos e incluso los donantes de trasplantes de masa fecal más eficaces para cada paciente en particular.
Qué significan estos hallazgos para el tratamiento
Estos hallazgos también coinciden con investigaciones anteriores que incluían el análisis genómico de cepas aisladas de E. coli. Los resultados arrojan luz sobre cómo cambia la microbiota en los pacientes con enfermedad de Crohn y qué especies y cepas de bacterias intervienen en su desarrollo, lo que, en última instancia, contribuye a comprender mejor la aparición y la progresión de la enfermedad y a optimizar los métodos de tratamiento.
Para comprender cómo investigaciones como esta se traducen en nuevas terapias, es necesario entender el proceso de los ensayos clínicos. Nuestro Introducción a los ensayos clínicos explica cómo los descubrimientos pasan de la investigación metagenómica a los ensayos clínicos de fase I a fase IV y, finalmente, a la atención al paciente.
Para quienes estén interesados en cómo el análisis personalizado de datos está transformando la medicina en general, nuestro artículo sobre medicina personalizada y descubrimiento de fármacos analiza cómo se están combinando los datos genómicos, tisulares y de biomarcadores para desarrollar terapias más específicas.
Según el Fundación para la Enfermedad de Crohn y la Colitis, ... aproximadamente 780 000 estadounidenses padecen actualmente la enfermedad de Crohn, lo que convierte los avances en el conocimiento del microbioma intestinal de esta enfermedad en una prioridad fundamental para la investigación en gastroenterología.
Fuente: dddmag.com


