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Un estudio afirma que el 99,1 % de los ensayos clínicos de medicamentos contra el Alzheimer fracasan.

La cartera de medicamentos en desarrollo para el Alzheimer se enfrenta a una tasa de fracaso del 99,61 %

Un análisis histórico realizado por investigadores de la Clínica Cleveland El Centro Lou Ruvo para la Salud Cerebral ha puesto de manifiesto una vulnerabilidad crítica en la lucha contra la enfermedad de Alzheimer. Tras examinar todos los ensayos clínicos realizados a lo largo de una década, entre 2002 y 2012, el equipo descubrió que la cartera de medicamentos en desarrollo para el Alzheimer presenta una tasa de fracaso del 99,6 %. Los hallazgos, publicados en la revista *Alzheimer’s Research and Therapy*, ofrecen una visión aleccionadora de la situación actual de la investigación y de lo que debe cambiar.

Con unos 44 millones de personas que viven con la enfermedad de Alzheimer en todo el mundo, lo que está en juego no podría ser más importante. Sin embargo, la cartera de medicamentos en desarrollo para el Alzheimer se ha ido reduciendo desde 2009, y el número total de candidatos que avanzan en el proceso de desarrollo sigue siendo peligrosamente bajo.

Lo que reveló el análisis sobre la cartera de medicamentos en desarrollo para el Alzheimer

El equipo de investigación, dirigido por Jeffrey Cummings, director del Centro Lou Ruvo para la Salud Cerebral de la Clínica Cleveland, utilizó las herramientas de búsqueda avanzadas de ClinicalTrials.gov para elaborar una revisión exhaustiva de todos los ensayos clínicos activos y finalizados desde 2002. Junto a Cummings participaron Kate Zhong, directora sénior de investigación y desarrollo clínico, y Travis Morstorf, estudiante de medicina de la Universidad de Touro.

Su objetivo no era simplemente contabilizar los fracasos, sino comprender por qué el desarrollo de medicamentos contra el Alzheimer fracasa tan sistemáticamente. Lo que descubrieron fue un sistema al límite de su capacidad. La inversión en nuevos fármacos es escasa en comparación con la magnitud de la enfermedad. La tasa de abandono en cada fase del desarrollo es muy elevada. Y la cartera de proyectos, en lugar de crecer para hacer frente al desafío, se ha ido reduciendo año tras año.

La dimensión económica hace que la situación sea aún más urgente. La enfermedad de Alzheimer le cuesta a la economía de Estados Unidos más que las enfermedades cardiovasculares y el cáncer juntos, pero la infraestructura de investigación que respalda el proceso de desarrollo de medicamentos contra el Alzheimer no ha crecido de manera proporcional para hacer frente a esa carga. Los investigadores llegaron a la conclusión de que es necesario apoyar, ampliar y coordinar el sistema si se quiere mejorar la tasa de éxito.

Por qué el reposicionamiento de fármacos podría reforzar la cartera de productos en desarrollo

Una posible vía a seguir para la cartera de desarrollo de medicamentos contra el Alzheimer es el reposicionamiento de fármacos, también conocido como «repurposing». Este enfoque consiste en estudiar un compuesto ya aprobado por la FDA para una afección y evaluar si también podría ser eficaz para la enfermedad de Alzheimer. Dado que el perfil de seguridad de los fármacos reposicionados ya está establecido, esta estrategia puede reducir el tiempo y los costos asociados con las primeras fases del desarrollo.

Un ejemplo concreto es el ensayo clínico de fase 2a que está llevando a cabo el Centro Lou Ruvo para la Salud Cerebral de la Clínica Cleveland con el fin de evaluar el bexaroteno, un medicamento actualmente autorizado para tratar el cáncer de piel, como posible tratamiento para el Alzheimer. Estudios previos en animales demostraron que el bexaroteno era capaz de reducir la acumulación de proteínas en el cerebro asociada a la enfermedad, concretamente las placas amiloides, que son un rasgo característico de la patología del Alzheimer.

Si el bexaroteno demuestra su eficacia en el ensayo clínico en humanos, esto constituiría una prueba de concepto significativa para el modelo de reposicionamiento y podría impulsar investigaciones similares con otros compuestos existentes en la cartera de desarrollo de fármacos para el Alzheimer.

El sistema necesita más apoyo y coordinación

No basta con aumentar el número de compuestos que se incorporan a la cartera de productos en desarrollo. También es necesario reforzar y coordinar mejor la infraestructura que sustenta el desarrollo de medicamentos contra el Alzheimer, lo que incluye las estructuras de financiación, los procesos normativos y el diseño de los ensayos.

El fracaso en los ensayos clínicos no es exclusivo de la investigación sobre el Alzheimer, pero la tasa de pérdida de candidatos en este ámbito terapéutico es inusualmente alta. Para mejorar esa tasa no solo se requiere una mayor inversión en el descubrimiento de fármacos novedosos, sino también un esfuerzo sistemático por estudiar el reposicionamiento de candidatos, compartir datos entre instituciones y diseñar ensayos que generen conocimientos significativos incluso cuando un compuesto no avance.

Cummings señaló que comprender los patrones históricos de fracaso es un primer paso esencial. Sin una visión clara de en qué punto de cada fase se interrumpe el proceso de desarrollo de fármacos contra el Alzheimer, resulta difícil orientar las intervenciones que podrían mejorar los resultados en general.

Qué significa esto para el futuro de la investigación sobre el Alzheimer

El análisis de la Clínica Cleveland sirve tanto de diagnóstico como de llamado a la acción. La cartera de medicamentos en desarrollo para el Alzheimer no está generando tratamientos a un ritmo que se ajuste a la carga mundial de la enfermedad. Para subsanar esa brecha se necesitará una inversión sostenida, enfoques creativos en el diseño de los ensayos clínicos y la disposición a mirar más allá de los compuestos totalmente nuevos, para explorar el potencial que pueden tener los medicamentos ya aprobados.

Para las organizaciones de investigación clínica y los patrocinadores que trabajan en el campo de la neurología, este panorama representa tanto un reto importante como una oportunidad significativa. FOMAT lleva a cabo estudios desde la Fase I hasta la Fase IV en una amplia gama de áreas terapéuticas, apoyando el tipo de investigación que permite avanzar en la comprensión de enfermedades como el Alzheimer. Obtenga más información sobre nuestros red de médicos investigadores o echa un vistazo a nuestro estudios en curso.

Para obtener más información sobre la investigación clínica y los ensayos de neurología, visite el Blog de FOMAT.

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