Un análisis de sangre predice la mortalidad: se revelan 14 biomarcadores alarmantes
La posibilidad de utilizar un análisis de sangre para predecir la mortalidad podría ayudar pronto a los médicos a adaptar los planes de tratamiento con mayor eficacia que nunca. Un nuevo estudio que analiza los biomarcadores en la sangre concluye que pronto podría ser posible estimar con mayor precisión la mortalidad en un período de entre 5 y 10 años, un avance con importantes implicaciones para la medicina clínica, la atención personalizada y el diseño de ensayos clínicos. Esta ciencia emergente de la investigación sobre la predicción de la mortalidad mediante análisis de sangre podría transformar el enfoque de la medicina respecto al envejecimiento y la atención preventiva.
En la actualidad, los médicos pueden predecir la mortalidad durante el último año de vida con cierto grado de precisión. Sin embargo, aún no ha sido posible predecirla para períodos más largos. Un grupo de científicos que publicó recientemente un artículo en *Nature Communications* cree que ahora está en camino de desarrollar un análisis de sangre predictivo fiable.
Por qué es importante un análisis de sangre para predecir la mortalidad
Un análisis de sangre capaz de predecir si una persona tiene probabilidades de vivir 5 o 10 años más proporcionaría a los médicos información importante para tomar decisiones terapéuticas. Por ejemplo, los médicos podrían determinar si una persona mayor goza de la salud suficiente para someterse a una cirugía o identificar a quienes más necesitan una intervención médica antes de que se produzca un deterioro significativo de su salud. El desarrollo de un análisis de sangre fiable que permita predecir la mortalidad representa uno de los avances más prometedores de la medicina predictiva moderna.
Una prueba como esta también podría aportar grandes beneficios a los ensayos clínicos: los científicos podrían evaluar cómo afecta una intervención al riesgo de mortalidad sin tener que prolongar los ensayos hasta que fallezcan suficientes participantes, lo que podría acelerar el ritmo de la investigación y mejorar el diseño de los estudios.
En la actualidad, la presión arterial y los niveles de colesterol pueden dar a los médicos una idea de la esperanza de vida probable de una persona. Sin embargo, en las personas mayores, estos indicadores pierden utilidad. Aunque parezca contradictorio, en el caso de las personas de 85 años o más, una presión arterial más alta y unos niveles de colesterol más elevados se asocian, de hecho, con un menor riesgo de mortalidad, lo que pone de relieve la necesidad de contar con herramientas de predicción más precisas.
El estudio en el que se basa la investigación sobre el análisis de sangre que predice la mortalidad
El estudio más amplio de su tipo sobre la predicción de la mortalidad a partir de análisis de sangre recopiló datos de 44 168 personas de entre 18 y 109 años. Científicos de la Universidad Brunel de Londres, en el Reino Unido, y del Centro Médico de la Universidad de Leiden, en los Países Bajos, se propusieron identificar biomarcadores sanguíneos que pudieran cubrir esta laguna en la medicina predictiva.
Durante el período de seguimiento, fallecieron 5.512 de estas personas. El equipo identificó inicialmente los marcadores metabólicos asociados a la mortalidad y creó un sistema de puntuación para predecir cuándo podría fallecer una persona. A continuación, compararon la fiabilidad de este sistema de puntuación con un modelo basado en factores de riesgo estándar, analizando a otras 7.603 personas, de las cuales 1.213 fallecieron durante el seguimiento.
Los 14 biomarcadores
Tras analizar una extensa lista de metabolitos, los investigadores seleccionaron 14 biomarcadores asociados de forma independiente con la mortalidad. Esta combinación de 14 marcadores constituye la base del sistema de puntuación del análisis de sangre para predecir la mortalidad.
Las concentraciones más altas de algunos biomarcadores —como la histidina, la leucina y la valina— se asocian con un menor riesgo de mortalidad. Por el contrario, las concentraciones más bajas de otros —como la glucosa, el lactato y la fenilalanina— se asocian con un mayor riesgo de mortalidad.
Los científicos demostraron que la combinación de biomarcadores permitía predecir la mortalidad con la misma precisión tanto en hombres como en mujeres, y en varios grupos de edad. Los 14 biomarcadores mostraron asociaciones consistentes con la mortalidad en todos los estratos demográficos analizados.
Los biomarcadores identificados intervienen en una amplia gama de procesos corporales, entre ellos el equilibrio hídrico y la inflamación. La mayoría se ha relacionado de forma individual con el riesgo de mortalidad en estudios anteriores, pero esta ha sido la primera vez que los investigadores han demostrado su capacidad predictiva al combinarlos en un único modelo.
El camino por delante
Los autores del estudio reconocen ciertas limitaciones. Solo pudieron analizar unos cientos de los miles de metabolitos presentes en el suero humano. Según prevén los autores, la inclusión de más metabolitos en futuros análisis permitiría identificar muchos más biomarcadores asociados a la mortalidad y mejorar la predicción del riesgo.
El Dr. Fotios Drenos, coautor del estudio, expresó su esperanza de que, en un futuro próximo, los investigadores puedan determinar qué biomarcadores pueden modificarse —quizás mediante cambios en el estilo de vida o con medicación— para reducir el riesgo de muerte antes de que se produzca un deterioro significativo de la salud. A medida que avance la investigación, un análisis de sangre para predecir la mortalidad podría llegar a ser tan habitual como lo es hoy en día la revisión de los niveles de colesterol.
Aunque una prueba de sangre que permita predecir la mortalidad no sería apta para su uso generalizado de inmediato, con el tiempo podría incorporarse a la práctica clínica habitual, al igual que han hecho las pruebas genéticas en las últimas décadas. Quizás, en el futuro, la pregunta no sea “¿Cuánto tiempo voy a vivir?”, sino más bien “¿Quiero saberlo?”.”
Conclusión
El desarrollo de un análisis de sangre validado que permita predecir la mortalidad supondría un cambio transformador en la forma en que los médicos planifican la atención a largo plazo para pacientes de todas las edades. Este tipo de investigación sobre biomarcadores influye directamente en el diseño y la realización de los ensayos clínicos. Nuestro Introducción a los ensayos clínicos explica cómo estudios como este pasan del descubrimiento inicial a la aplicación clínica en el mundo real.
Para quienes estén interesados en saber cómo se relaciona la salud metabólica con el riesgo de mortalidad, nuestro artículo sobre tratamiento de la hipertensión analiza los enfoques basados en la genética y los biomarcadores que se están desarrollando para predecir y prevenir las enfermedades cardiovasculares.
Según Comunicaciones de la naturaleza, Según la revista en la que se publicó este estudio, los estudios de biomarcadores a gran escala representan una de las fronteras más prometedoras en la medicina predictiva y la investigación en salud personalizada.
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Fuente: Noticias médicas de hoy


