Los ensayos clínicos sobre el cáncer de ovario podrían probar pronto una potente terapia en dos fases
Los ensayos clínicos sobre el cáncer de ovario podrían evaluar pronto un nuevo y prometedor enfoque terapéutico desarrollado por investigadores del Centro de Investigación del Hospital de la Universidad de Montreal (CRCHUM). Publicado en la revista *Nature Communications*, el estudio describe una terapia combinada en dos fases diseñada para destruir las células cancerosas de ovario mediante la manipulación del proceso de envejecimiento celular. Los investigadores la denominan una estrategia de “doble golpe”, y los primeros resultados en modelos preclínicos sugieren que podría mejorar significativamente los resultados para las pacientes con una de las formas más letales de cáncer ginecológico. Si el enfoque funciona como se espera en los estudios en humanos, tiene el potencial de redefinir la forma en que los ensayos clínicos sobre el cáncer de ovario diseñan los protocolos de terapia combinada en el futuro.
Comprender la senescencia celular y el cáncer
Para comprender cómo funciona esta terapia, es útil conocer los aspectos biológicos del envejecimiento celular. Con el paso del tiempo, las células humanas envejecen y entran en una fase denominada «senescencia celular», un estado en el que dejan de dividirse y comienzan a acumularse en el organismo. Esta acumulación de células senescentes contribuye al desarrollo de numerosas enfermedades, incluido el cáncer. En los últimos años, los investigadores han estudiado si la identificación y eliminación de las células senescentes podría ofrecer una vía para tratar las afecciones relacionadas con el envejecimiento y mejorar los resultados en los ensayos clínicos sobre el cáncer de ovario.
En el caso del cáncer de ovario epitelial (EOC), la forma más común y letal de cáncer de ovario, el equipo del CRCHUM aplicó este concepto en una secuencia deliberada de dos fases. La primera fase induce la senescencia prematura de las células cancerosas mediante una combinación de quimioterapia e inhibidores de PARP. La segunda fase destruye las células cancerosas, ahora senescentes, antes de que puedan causar más daño.
“Esta estrategia requiere una excelente coordinación entre ambas etapas”, explicó Francis Rodier, investigador del CRCHUM y profesor de la Universidad de Montreal. “Obligamos a las células cancerosas a envejecer prematuramente. Ese es el primer golpe terapéutico. Asestamos el segundo golpe destruyéndolas y eliminándolas”.”
El papel de los inhibidores de PARP
Las enzimas PARP son responsables de reparar el daño en el ADN. Al bloquear estas enzimas, los inhibidores de PARP impiden que las células cancerosas reparen su propio ADN, lo que detiene su proliferación y las lleva a un estado de envejecimiento prematuro. El equipo del CRCHUM descubrió que las células del cáncer de ovario epitelial (EOC) entran en senescencia tras el tratamiento con quimioterapia en combinación con inhibidores de PARP, lo que crea las condiciones necesarias para la segunda fase de la terapia.
“Gracias a nuestro enfoque de doble acción, hemos logrado destruir las células senescentes del cáncer de ovario epitelial (EOC) en modelos preclínicos de esta enfermedad”, afirmó Anne Marie Mes-Masson, investigadora del CRCHUM y profesora de la Universidad de Montreal. “Nuestro enfoque podría mejorar la eficacia de la quimioterapia en combinación con inhibidores de PARP y contrarrestar la resistencia sistémica que se desarrolla con este tratamiento”.”
Guía para los ensayos clínicos sobre el cáncer de ovario
La investigación se llevó a cabo utilizando células extraídas de un biobanco de muestras obtenidas de pacientes con cáncer de ovario del CHUM que aceptaron participar en la investigación y autorizaron el almacenamiento de sus muestras biológicas. La estrategia de doble ataque también se probó en modelos preclínicos de cáncer de mama, lo que permitió al equipo validar su eficacia en más de un tipo de cáncer.
Aunque estos resultados se están utilizando para proponer futuros ensayos clínicos sobre el cáncer de ovario, los investigadores se cuidan de señalar las limitaciones del trabajo preclínico. Los modelos utilizados no incluían un sistema inmunológico, el cual desempeña un papel fundamental en el rendimiento de los tratamientos en pacientes humanos.
“Dada la importancia de la respuesta inmunitaria en los seres humanos, debemos seguir evaluando nuestra estrategia en un contexto más cercano a la realidad biológica”, afirmó Rodier.
Según la Sociedad Canadiense contra el Cáncer, en 2017 se diagnosticó cáncer de ovario a 2.800 mujeres canadienses y 1.800 fallecieron a causa de esta enfermedad, lo que la convierte en la quinta causa principal de muerte por cáncer en América del Norte. El desarrollo de terapias combinadas más eficaces, así como los ensayos clínicos sobre el cáncer de ovario necesarios para validarlas, constituyen una de las prioridades más urgentes en la investigación actual sobre oncología ginecológica.
La infraestructura que sustenta la investigación sobre el cáncer
Convertir un descubrimiento preclínico en una terapia autorizada requiere un riguroso programa de ensayos clínicos en varias fases. Los ensayos clínicos sobre el cáncer de ovario exigen centros que cuenten con experiencia en oncología, acceso a pacientes e infraestructura regulatoria para reclutar participantes de manera segura y recopilar datos de alta calidad en poblaciones diversas.
FOMAT apoya la investigación oncológica en todo Estados Unidos, proporcionando a los patrocinadores y a las organizaciones de investigación por contrato (CRO) acceso a equipos de investigadores con amplia experiencia y a poblaciones de pacientes diversas. Nuestros centros están equipados para participar en el tipo de estudios complejos de terapias combinadas de múltiples etapas que, con el tiempo, requerirán descubrimientos como este. Para obtener más información sobre nuestro estudios en curso o nuestro capacidades oncológicas, visite fomatmedical.com.
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