Una herramienta de diagnóstico molecular identifica la huella genética responsable de la propagación del cáncer de próstata
Investigadores canadienses han logrado un avance significativo en el tratamiento del cáncer de próstata al descubrir una huella genética que explica por qué hasta el 30 % de los hombres con cáncer de próstata localizado, aparentemente curable, acaba desarrollando una enfermedad agresiva que se disemina tras la cirugía o la radioterapia. Los hallazgos, publicados en Nature, acercan a los científicos a una herramienta de diagnóstico molecular que podría transformar la forma en que los oncólogos toman decisiones sobre el tratamiento desde la primera consulta.
La investigación fue dirigida por el Dr. Robert Bristow, médico investigador del Centro Oncológico Princess Margaret, de la Red de Salud de la Universidad, junto con el coinvestigador principal, el Dr. Paul Boutros, del Instituto de Investigación Oncológica de Ontario. Su trabajo consistió en analizar los tumores de 500 hombres canadienses con cáncer de próstata localizado y no hereditario, utilizando técnicas especializadas de secuenciación del ADN diseñadas para captar toda la complejidad genética de cada caso de cáncer.
El problema con el diagnóstico actual del cáncer de próstata
La mayoría de los hombres con cáncer de próstata presentan una enfermedad localizada que parece potencialmente curable. Sin embargo, más de 200 000 hombres mueren de cáncer de próstata cada año en todo el mundo, muchos de ellos en casos en los que la enfermedad parecía controlable en el momento del tratamiento inicial. La brecha entre el diagnóstico temprano y el desenlace fatal refleja una limitación fundamental de las herramientas clínicas actuales: no pueden identificar de manera confiable qué hombres ya presentan diseminación microscópica fuera de la próstata en el momento del diagnóstico.
Sin esta información, los oncólogos deben tomar decisiones terapéuticas basándose en categorías de riesgo a nivel poblacional, en lugar del comportamiento biológico específico del cáncer de cada paciente. Una herramienta de diagnóstico molecular capaz de interpretar ese comportamiento biológico a nivel genético cambiaría por completo el panorama.
Lo que revela la huella genética
Mediante técnicas de secuenciación de ADN de última generación, el equipo de investigación identificó patrones genéticos —«huellas genéticas»— en los tumores de próstata que permiten distinguir con precisión a los hombres cuyo cáncer responde bien a la cirugía o la radioterapia de aquellos cuya enfermedad ya ha comenzado a extenderse. Según el Dr. Bristow, estas huellas genéticas mostraron una gran precisión a la hora de determinar qué pacientes responden bien al tratamiento local estándar y cuáles ya presentan signos tempranos de que la enfermedad se ha extendido más allá de la glándula prostática.
Esta precisión ofrece a los médicos algo de lo que nunca antes habían dispuesto: información a nivel molecular sobre la respuesta al tratamiento y la evolución de la enfermedad en el momento del diagnóstico. En lugar de esperar a ver si el cáncer de un paciente reaparece tras el tratamiento, una herramienta de diagnóstico molecular validada basada en estos hallazgos podría permitir tomar decisiones terapéuticas personalizadas desde el principio.
“Esta información nos proporciona nuevos datos precisos sobre la respuesta al tratamiento de los hombres con cáncer de próstata, así como pistas importantes sobre cómo tratar mejor a un grupo de pacientes frente a otro para mejorar las tasas de curación en general”, afirmó el Dr. Bristow.
Un hallazgo relacionado con el cáncer de próstata hereditario
Junto con el estudio publicado en *Nature*, un artículo complementario publicado simultáneamente en *Nature Communications* abordó un aspecto diferente, pero igualmente importante, de la genética del cáncer de próstata. Los doctores Bristow y Boutros identificaron los mecanismos genéticos que explican por qué la enfermedad hereditaria relacionada con el BRCA2 se vuelve mortal en casos excepcionales en los que los hombres son portadores de una mutación en el gen BRCA2 —una mutación que afecta la capacidad de las células para reparar el daño en el ADN.
Este hallazgo paralelo amplía la relevancia del concepto de herramienta de diagnóstico molecular más allá de la población general, hasta abarcar al subgrupo de hombres con cáncer de próstata hereditario, en el que la agresividad de la enfermedad y las opciones terapéuticas limitadas hacen que la identificación genética temprana sea aún más crucial.
Aprovechando una década de investigación genómica
Los hallazgos publicados en *Nature* son los más recientes de una serie de descubrimientos históricos de la Red Canadiense del Genoma del Cáncer de Próstata (CPC GENE), el programa de secuenciación del cáncer de próstata líder a nivel mundial, codirigido por los doctores Bristow y Boutros. Entre sus trabajos anteriores se incluyen el primer retrato molecular del cáncer de próstata multifocal localizado y la identificación de un nuevo subgrupo de genes que lo impulsa, publicado en Nature Genetics en 2015, así como el desarrollo de una prueba genética para identificar a los hombres con mayor riesgo de recurrencia del cáncer tras el tratamiento local, publicado en Lancet Oncology en 2014.
Cada uno de estos descubrimientos ha contribuido a ampliar el conjunto de conocimientos genómicos, lo que hace que la aplicación de una herramienta de diagnóstico molecular clínico sea cada vez más factible a corto plazo.
¿Qué vendrá después?
El siguiente paso inmediato es validar estos hallazgos en una cohorte de pacientes más amplia. El Dr. Bristow confirmó que el equipo evaluará a otros 500 hombres en los próximos dos o tres años, con el objetivo de convertir la investigación sobre la huella genética en una herramienta de diagnóstico molecular lista para su uso clínico rutinario.
“Pronto podremos determinar en la clínica el perfil genético exacto del cáncer de un hombre y adaptar el tratamiento a cada paciente para curar a más hombres en todo el mundo”, afirmó el Dr. Bristow.
La riqueza de los datos genómicos generados por esta investigación también permite al equipo perfeccionar aún más la estratificación del riesgo, clasificando a cada paciente en grupos más precisos según su probabilidad de propagación de la enfermedad, y desarrollando terapias dirigidas adaptadas al perfil genético específico del cáncer de cada paciente.
Para obtener más información sobre la investigación actual sobre el cáncer de próstata y los ensayos clínicos, visite ClinicalTrials.gov y el Fundación contra el Cáncer de Próstata.
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