El cáncer de mama sigue siendo uno de los tipos de cáncer más frecuentes y mortales que afectan a las mujeres en los Estados Unidos, representando el 15,3 % de todos los casos nuevos de cáncer y el 6,7 % de todas las muertes por cáncer en 2018, con unos 266 120 nuevos diagnósticos y 40 920 muertes solo en ese año. Si bien los tratamientos han avanzado significativamente, la metástasis, es decir, la propagación del cáncer desde el tumor primario a sitios distantes como los pulmones, sigue siendo una de las principales causas de mortalidad. Una nueva investigación de LSU Health New Orleans ha descubierto un mecanismo hasta ahora desconocido mediante el cual una proteína supresora de tumores controla la propagación del cáncer de mama, lo que tiene implicaciones directas para el desarrollo de terapias dirigidas.
En FOMAT, la investigación sobre el cáncer de mama representa un profundo compromiso, dada la gran incidencia que tiene esta enfermedad entre las mujeres de todas nuestras comunidades de pacientes. El descubrimiento de nuevos mecanismos supresores de tumores como este abre vías prometedoras para terapias dirigidas que podrían combinarse con los tratamientos existentes para impedir que el cáncer se propague. La investigación que identifica cómo se comunican los tumores y cómo se diseminan las metástasis es precisamente el tipo de ciencia fundamental que da forma a la próxima generación de ensayos oncológicos.
Qué hace la nischarina en las células de cáncer de mama
La proteína Nischarin fue descubierta originalmente por el laboratorio del Dr. Suresh Alahari, profesor titular de la cátedra Fred Brazda de Bioquímica y Biología Molecular en la Facultad de Medicina de LSU Health New Orleans. Investigaciones previas de su laboratorio demostraron que la Nischarin actúa como un supresor tumoral implicado en la regulación de la migración y el movimiento de las células del cáncer de mama. El estudio actual, publicado en Cancer Research, amplía ese conocimiento al revelar una nueva función de la nischarina en el control de la liberación de exosomas, un proceso directamente relacionado con la forma en que se propagan los tumores.
Los exosomas son vesículas de tamaño nanométrico, esencialmente diminutos sacos llenos de líquido, que transportan proteínas, material genético y otras moléculas de señalización entre las células. Los exosomas derivados de tumores actúan como mensajeros intercelulares que favorecen la progresión tumoral y la metástasis al influir en el comportamiento de las células dentro del microambiente tumoral. Los tumores primarios liberan activamente estos exosomas para preparar sitios distantes para la llegada y el crecimiento de las células cancerosas metastásicas.
Cómo controla la nischarina la metástasis del cáncer de mama a través de los exosomas
El equipo de investigación descubrió que la nischarina regula la adhesión celular y altera las propiedades de los exosomas que liberan las células de cáncer de mama. Las células que expresan nischarina liberan menos exosomas en general, y los exosomas que sí liberan tienen efectos apreciablemente diferentes en el tejido circundante. Cuando se cultivaron conjuntamente células de cáncer de mama con exosomas procedentes de células positivas para nischarina, disminuyeron tanto el crecimiento tumoral como la metástasis pulmonar. Los exosomas positivos para nischarina también redujeron la motilidad y la adhesión de las células de cáncer de mama, así como el volumen tumoral general. La supervivencia celular en presencia de la expresión de Nischarin también disminuyó.
En conjunto, estos hallazgos demuestran que la nischarina no solo frena el crecimiento tumoral en el sitio primario, sino que también remodela activamente la red de comunicación mediada por exosomas de la que dependen los tumores para propagarse.
Por qué esto es importante para el desarrollo de tratamientos contra el cáncer de mama
Según el Dr. Alahari, el descubrimiento de esta nueva función de la nischarina amplía nuestro conocimiento sobre la biología de los exosomas e identifica nuevas dianas para modular la metástasis del cáncer de mama. Señala que inhibir la secreción de exosomas podría constituir una estrategia terapéutica eficaz para las pacientes con cáncer de mama.
Más allá de centrarse directamente en la liberación de exosomas, la investigación apunta a otra aplicación prometedora. Los exosomas ya se han estudiado como vectores de administración de fármacos en la investigación oncológica. El Dr. Alahari sugiere que los exosomas que expresan Nischarin, utilizados en combinación con las terapias farmacológicas existentes, podrían producir un efecto terapéutico significativo, mejorando potencialmente la precisión y la eficacia del tratamiento del cáncer de mama de formas que los enfoques convencionales no pueden lograr por sí solos.
El camino a seguir en la investigación sobre el cáncer de mama
Este estudio se suma a un creciente conjunto de pruebas que indican que el microambiente tumoral y sus sistemas de comunicación intercelular constituyen objetivos terapéuticos viables. A medida que los investigadores continúan desentrañando cómo proteínas como la nischarina regulan la biología de los exosomas, se espera que los hallazgos sirvan de base tanto para el desarrollo de biomarcadores como para el diseño de ensayos clínicos de última generación dirigidos al cáncer de mama metastásico.
FOMAT lleva a cabo ensayos clínicos oncológicos en centros de todo Estados Unidos, incluidos estudios centrados en el cáncer de mama. Para obtener más información sobre los estudios en curso, visite Página de estudios con pacientes de FOMAT.
Para consultar el texto completo, véase la publicación original en Investigación sobre el cáncer.


