Datos alarmantes sobre los circuitos cerebrales: investigación sobre tratamientos psiquiátricos
Un análisis exhaustivo realizado por el Hospital McLean ha revelado que los tratamientos psiquiátricos que se centran en circuitos cerebrales específicos podrían transformarse gracias a un nuevo concepto denominado «farmacología de circuitos». La revisión detallada, publicada en Trends in Pharmacological Sciences, examina cómo las configuraciones específicas de los receptores GABAA en circuitos neuronales definidos influyen en la cognición, las emociones y el comportamiento, y cómo este conocimiento podría conducir a terapias más precisas para la esquizofrenia, los trastornos del espectro autista, la ansiedad y los trastornos relacionados con el miedo. Según el Clínica Mayo, los trastornos psiquiátricos afectan a millones de personas en todo el mundo, y los tratamientos actuales suelen tener efectos secundarios importantes debido a sus amplios mecanismos de acción.
¿Qué es la farmacología de circuitos?
La base de la investigación sobre los tratamientos psiquiátricos que se centran en los circuitos cerebrales radica en comprender cómo el cerebro mantiene un equilibrio dinámico entre los neurotransmisores excitadores e inhibidores. Las alteraciones graves de este equilibrio pueden provocar crisis epilépticas, mientras que las alteraciones más sutiles subyacen a trastornos como los del espectro autista y una amplia gama de enfermedades psiquiátricas.
La principal sustancia química inhibidora del cerebro es el ácido gamma-aminobutírico, o GABA. El GABA se une a unas proteínas situadas en la superficie de las células nerviosas llamadas receptores GABAA, que presentan diferentes configuraciones conocidas como subtipos. A lo largo de las últimas dos décadas, los investigadores han descrito en detalle las funciones de estos subtipos. Algunos median la sedación, otros reducen la ansiedad y otros más moldean las respuestas de la memoria y el miedo. La farmacología de circuitos describe cómo subtipos específicos de receptores GABAA en ubicaciones neuronales específicas median acciones farmacológicas distintas, ofreciendo un marco mucho más específico para el desarrollo de tratamientos psiquiátricos de circuitos cerebrales.
5 datos alarmantes sobre los circuitos cerebrales y los tratamientos psiquiátricos
1. Los subtipos específicos de receptores controlan distintas funciones cerebrales
Los medicamentos como el Valium y el Xanax actúan aumentando de manera generalizada la actividad de los receptores GABAA, lo que produce simultáneamente efectos terapéuticos y efectos no deseados. Las investigaciones sobre los circuitos cerebrales en el ámbito de los tratamientos psiquiátricos han demostrado ahora que los distintos subtipos de receptores presentes en diferentes zonas de los circuitos son responsables de resultados diferentes, lo que significa que en el futuro se podrían diseñar medicamentos que activen únicamente los circuitos relevantes para una afección específica.
2. La separación de patrones de memoria está relacionada con un receptor específico del hipocampo
La autora principal, la Dra. Elif Engin, y su equipo del Hospital McLean descubrieron que un subtipo específico del receptor GABAA presente en las células granulares del giro dentado —una región del hipocampo— es esencial para la separación de patrones. Se trata de la capacidad de formar y recuperar recuerdos con características similares sin que se produzcan interferencias. Se han documentado déficits en la separación de patrones en pacientes con esquizofrenia y trastornos del espectro autista, lo que convierte a este subtipo de receptor en una diana prometedora para nuevos tratamientos psiquiátricos basados en circuitos cerebrales.
3. La ansiedad y el miedo están controlados por microcircuitos hipocampales distintos
Aunque desde hace aproximadamente dos décadas se sabe que el Valium requiere un subtipo específico de receptor GABAA para ejercer sus efectos ansiolíticos, el equipo de investigación identificó por primera vez los circuitos neuronales concretos del hipocampo responsables de esta acción. Y lo que es más significativo, descubrieron que diferentes poblaciones celulares del hipocampo controlan la ansiedad y el miedo por separado, con una aparente exclusividad mutua.
Esta distinción abre la posibilidad de desarrollar tratamientos psiquiátricos específicos para circuitos cerebrales que se centren en la ansiedad o el miedo de forma independiente, con efectos secundarios mínimos en otros comportamientos.
4. La alteración del GABA subyace a múltiples trastornos psiquiátricos
El equilibrio entre los procesos excitatorios e inhibitorios, regulado por el GABA, determina prácticamente todas las funciones cerebrales, incluidas la cognición, las emociones y los mecanismos de protección del cerebro frente a la dependencia de sustancias. Las alteraciones de este equilibrio contribuyen a los trastornos del espectro autista, la esquizofrenia, la epilepsia, los trastornos de ansiedad y los trastornos relacionados con el miedo. Comprender qué circuitos se ven afectados en cada trastorno es la clave para lograr que los tratamientos psiquiátricos que actúan sobre los circuitos cerebrales sean más eficaces y mejor tolerados.
5. La farmacología de circuitos se encuentra aún en una fase inicial, pero tiene un gran potencial
Como señaló Engin, los investigadores se encuentran aún en las primeras etapas de comprender cómo los receptores GABAA, en poblaciones neuronales y circuitos específicos, modulan la función cerebral y median los efectos de los fármacos. Una ampliación de los conocimientos sobre farmacología de circuitos podría, con el tiempo, dar lugar a nuevos conceptos terapéuticos para los principales trastornos neuropsiquiátricos, mucho más específicos que cualquier tratamiento disponible en la actualidad.
Por qué es importante esta investigación para el desarrollo clínico
El paso de los tratamientos psiquiátricos dirigidos a receptores generales a los dirigidos a circuitos cerebrales específicos supone un cambio fundamental en la forma en que se diseñan y prueban los fármacos neuropsiquiátricos. A medida que se profundice en el conocimiento científico de los microcircuitos del hipocampo y de las funciones de los subtipos de receptores GABAA, los ensayos clínicos serán esenciales para traducir estos descubrimientos en tratamientos que beneficien a los pacientes con esquizofrenia, autismo, trastornos de ansiedad y afecciones relacionadas.
FOMAT lleva a cabo investigaciones clínicas desde la fase I hasta la fase IV a través de una red nacional de centros de investigación repartidos por todo Estados Unidos. Para obtener más información sobre los estudios activos en neurología y psiquiatría, visite nuestro página de estudios activos con pacientes.


