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Un estudio revela que los probióticos presentes en el yogur pueden revertir los síntomas de la depresión.

Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia han revertido los síntomas de la depresión en ratones alimentándolos con Lactobacillus, una bacteria probiótica que se encuentra en el yogur con cultivos vivos. Además, han descubierto un mecanismo específico por el cual las bacterias afectan el estado de ánimo, lo que establece una relación directa entre la salud de la microbiota intestinal y la salud mental.

Basándose en sus hallazgos, los investigadores se muestran optimistas y creen que su descubrimiento se confirmará en personas, por lo que tienen previsto contrastar sus resultados en pacientes con esta afección como posible alternativa para el tratamiento de la depresión.

“La gran esperanza de este tipo de investigación es que no tendremos que preocuparnos por medicamentos complejos y efectos secundarios, ya que podremos simplemente jugar con la microbiota”, explicó el investigador principal, el Dr. Alban Gaultier. “Sería mágico simplemente cambiar la dieta, cambiar las bacterias que se ingieren y mejorar la salud y el estado de ánimo”.”

Tratamiento para la depresión

La depresión es uno de los trastornos mentales más comunes en Estados Unidos, donde hasta un 7 % de la población sufre episodios depresivos graves, señaló Gaultier. “Es un problema enorme y los tratamientos no son muy buenos, porque tienen efectos secundarios muy importantes”, afirmó.

El papel de la microbiota intestinal —las bacterias que viven dentro de nosotros— ha sido de gran interés para los investigadores que estudian la depresión y otras afecciones de salud, tanto mentales como físicas. Gaultier, del Departamento de Neurociencia de la UVA y su Centro de Inmunología Cerebral y Glía, se propuso averiguar si podía encontrar una relación concreta entre la depresión y la salud intestinal. “Cuando estás estresado, aumentas tus posibilidades de estar deprimido, y eso se sabe desde hace mucho, mucho tiempo”, afirmó. “Así que la pregunta que queríamos plantearnos es: ¿participa la microbiota en la depresión?”.”

La respuesta parece ser sí. Al observar la composición de la microbiota intestinal antes y después de someter a los ratones a estrés, el equipo de Gaultier descubrió que el cambio más importante era la pérdida de Lactobacillus. Con la pérdida de Lactobacillus aparecieron los síntomas de depresión. Al alimentar a los ratones con Lactobacillus en su comida, estos volvieron a un estado casi normal. “Una sola cepa de Lactobacillus”, observó Gaultier, “es capaz de influir en el estado de ánimo”.”

A continuación, él y su equipo determinaron el mecanismo por el cual el Lactobacillus influye en la depresión. Descubrieron que la cantidad de Lactobacillus en el intestino afecta al nivel de un metabolito en la sangre llamado kynurenina, que se ha demostrado que provoca depresión. Cuando el Lactobacillus disminuyó en el intestino, los niveles de kynurenina aumentaron y aparecieron los síntomas de la depresión.

“Este es el cambio más consistente que hemos observado en diferentes experimentos y entornos, lo que denominamos perfiles del microbioma”, explicó la investigadora Ioana Marin, una estudiante de posgrado que está terminando su tesis doctoral. “Se trata de un cambio consistente. Observamos que los niveles de Lactobacillus se correlacionan directamente con el comportamiento de estos ratones”.”

Pruebas en humanos

Gaultier tuvo cuidado de denominar los síntomas observados en los ratones como “comportamiento depresivo” o “comportamiento de desesperación”, ya que los ratones no tienen forma de comunicar que se sienten deprimidos. Sin embargo, esos síntomas son ampliamente aceptados como el mejor modelo disponible para estudiar la depresión en criaturas distintas de los seres humanos.

Basándose en los nuevos hallazgos, Gaultier planea comenzar a estudiar el efecto en personas lo antes posible. Tiene la intención de examinar los efectos del Lactobacillus en la depresión en pacientes con esclerosis múltiple, un grupo en el que este trastorno es común. Resulta prometedor que las mismas sustancias y mecanismos biológicos que utiliza el Lactobacillus para afectar el estado de ánimo en ratones también se observan en los seres humanos, lo que sugiere que el efecto puede ser el mismo.

Además de analizar los efectos en las personas, los investigadores continúan explorando el importante papel que desempeña la cinurenina. “Se han realizado algunos estudios en humanos y bastantes en modelos animales sobre cómo este metabolito, la cinurenina, puede influir en el comportamiento”, afirmó Marín. “Es algo que se produce con la inflamación y que sabemos que está relacionado con la depresión. Pero la pregunta sigue siendo: ¿cómo? ¿Cómo afecta esta molécula al cerebro? ¿Cuáles son los procesos? Este es el camino que queremos seguir”.”

Aunque no hay ningún inconveniente en que las personas con depresión consuman yogur, aquellas que estén recibiendo tratamiento para la depresión no deben dejar de tomar sus medicamentos sin consultar antes con su médico. Los investigadores señalaron que es necesario realizar más estudios al respecto.

Fuente: http://www.biosciencetechnology.com/news/2017/03/probiotic-found-yogurt-can-reverse-depression-symptoms-study-finds

Fecha: 03/09/2017